De aquellos pensamientos antes de dormir
Posted: viernes, 30 de diciembre de 2011 by jimnofx in
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De aquellos pensamientos antes de dormir
Como era costumbre Adrian sirvió un café, prendió un cigarrillo y se sentó en la silla que tanto le gusta, la situación era muy diferente a sus días anteriores, hoy esa sonrisa para darse animo y mitigar un poco todo lo que venía pasando en su vida había cambiado…. su color su forma, su fondo y sus motivos. Recorriendo un poco su presente notó que el peso de la rutina estaba haciendo su vida mecánica, pero hoy era diferente. Del saludo de siempre, de las preguntas obligadas, de todas esas palabras tan vacías, de las mismas caras de siempre no había nada en este día, su mente se llenaba de todo lo que había pasado durante una tarde que se podría decir que es de esas tardes que se necesitan en momentos importantes.
De esas tardes que empiezan con un mensaje inesperado de alguien que aunque no estaba presente todo el tiempo siempre aparece en el momento justo para decir: hola, ¿nos vemos? ¡¡¡Vamos a tomarnos un café!!! Adrian sin dudarlo un solo momento mientras escribía el ¡si! se ponía su abrigo y se disponía a salir, al llegar al sitio indicado miró hacia todos lados, en ese recorrido de vista sus ojos se detuvieron precisamente ahí, donde estaba ella, esa primera mirada fue especial, el pensó: Wow es tremendo cuando aun existe alguien que con una mirada y una sonrisa te haga sentir indefenso como un niño ¡eso motiva!... desde las primeras palabras esa tarde fue de otra realidad, sentir la diferencia entre un ¿Como estas? no por costumbre sino porque de verdad quiera saberlo, hablar situaciones en común y en un momento quedarse callados mirarse y volver a sonreír a la vez, entre café, preguntas, palabras, historias y una copa de vino se pasó el tiempo hasta el momento de despedirse, de volver a intercambiar un par de sonrisas y miradas con cierto toque especial, darse un beso en la mejilla y decir nos vemos luego.
Llegó la noche y después de dejar que su mente se transportara a los recuerdos de un día maravilloso además de guardarse muchos pensamientos para antes de dormir Adrian volvió a sonreír, pero esta vez de manera sincera, espontanea y sin preocupaciones, sintió que volvía a ser feliz.
